Tauste

Localización de la judería de Tauste. Infografía: Antonio Estepa Rubio.

Localización de la judería de Tauste. Infografía: Antonio Estepa Rubio.

Aunque la llegada de los primeros emigrantes judíos se produjo tras la conquista cristiana, su presencia no se consolida hasta la segunda mitad del siglo XIII, cuando obtienen del arzobispo de Zaragoza licencia para construir una sinagoga en 1280.

En el recuento fiscal de 1404 se censan 70 fuegos de cristianos pecheros o contribuyentes, 65 de infanzones y 22 de judíos, cuando su población se eleva a algo más de 700 personas, incluidos los eclesiásticos, con lo que la minoría no sobrepasaba el 14%. En el último cuarto del siglo XV se mantenían unas 25 ó 30 familias, es decir, aproximadamente 120 individuos.

Los judíos se congregan en un área determinada, pero no están confinados en un recinto cerrado, ya que existe una vecindad frecuente con inmuebles cristianos. Desde mediados del siglo XIV, las menciones ubican gran parte de su hábitat intramuros, en las inmediaciones del Mercado, en cuyo entorno el Capítulo de Santa María les tenía arrendadas un número apreciable de viviendas. Por lo demás, miembros eminentes como Jucé Atortox y Açach el Rico disfrutaban de vistas privilegiadas a la Plaza Mayor.

En la primavera del año 1400 el arzobispo de Zaragoza permitió reparar la sinagoga, muy próxima a la ermita de San Antón. El prelado incluye la tribuna de las mujeres y la renovación del mobiliario (púlpito, bancos, lámparas de aceite, etc.), de manera que pudieran oficiar sus ritos con dignidad. Calificada de reliquia de Jerusalén, niega la posibilidad de cualquier transformación en su arquitectura.

Esta cláusula fue modificada parcialmente seis años más tarde, cuando les autoriza a incrementar sus dimensiones por problemas de aforo, tal y como convenía a un espacio destinado al estudio y la oración. No obstante, como ratifican dos maestros de obras mudéjares de Zaragoza, se excedieron en la suntuosidad de los dorados de su artesonado. Asimismo, alrededor de la pared se tendería un banco de madera o de piedra.

A comienzos del siglo XV los documentos designan este asentamiento con el nombre de judería, ante la necesidad de separar a los conversos de sus antiguos correligionarios. Según las directrices de Benedicto XIII, se procederá en 1414 a su segregación mediante muros de rejola o ladrillo. En su morfología las calles de San Bartolomé y Pedro IV conforman la red arterial a modo de Carrera Mayor, donde se levantan los edificios institucionales y las viviendas del estrato social más prestigioso, léase mercaderes y médicos.

Se menciona un hospital –en la confluencia de las calles San Bartolomé y Pedro IV, anejo a la sinagoga– regentado por una cofradía asistencial. Asimismo cuenta con instalaciones de hornos y carnicerías propias, garantizando el abastecimiento de los consumidores autóctonos y permitiéndoles preservar la observancia ritual.

La toponimia delata la situación del cementerio, si bien el término se ha transmitido contaminado. Así, la Partida del indio, debe leerse la Partida del judío, entre cuyas lindes discurre el río Arba y se cultivaban viñedos.

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Autor: Ricardo Vila

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