Monzón

Localización de la judería de Monzón. Infografía: Antonio Estepa Rubio.

Localización de la judería de Monzón. Infografía: Antonio Estepa Rubio.

Los orígenes de la comunidad se anclan en la segunda mitad del siglo XII, en cuyo distrito fiscal de incluían desde 1289 las poblaciones de Albalate de Cinca, Pomar, Estadilla, Alcolea y Granella. La comunidad fue vasalla primero de la Orden Militar de los Templarios y más tarde de los Hospitalarios.

El barrio, que adopta en las fuentes medievales el término culto de hebreísmo, posee una red viaria serpenteante, adaptada a las estribaciones del Castillo, con una disposición de solares profundos con fachadas de cuatro metros de ancho, condicionadas por la envergadura de las vigas, insertados en el sentido de los meridianos.

El eje principal, o carrera mayor de la judaria, que atraviesa el barrio en el sentido de los paralelos, es la actual calle de Arriba. Una de las líneas divisorias se traza en el barrio de San Juan, en las calles Cantarero y Huertos, que actúan como linde oriental del barrio; mientras que disponía de otra entrada en la calle del Obispo, mediante una puerta existente frente a la Casa de Cultura.

Para salvar el desnivel con la Calle Mayor se trazan calles transversales, cuya pronunciada pendiente hace necesario unos tramos de subida o un escalonamiento, como las calles de La Cárcel, La Cuesta y Berenguer de Peralta, que posiblemente se cerrarían con sus respectivos trenques.

Una población elevada –llegan a estar avecindadas 147 familias– permitía acoger un número considerable de sinagogas y oratorios privados o corporativos. Sin embargo, solo se habla de una sinagoga, vocata almidras. La documentación apenas aporta información sobre su estructura y fisonomía, salvo que se encontraba cerca de la parroquia de Santa María y, siendo visible desde la calle, tenía su ingreso a través de un atrio lateral que se abría a una plazoleta de pequeñas dimensiones. Cuenta con un matroneo  al que los documentos se refieren como sinoga de las mulleres.

Precisamente, el pintor flamenco de la Corte de Felipe II, Anton van den Wyngaerde, en la vista realizada en 1563 plasma una construcción orientada en el sentido de los paralelos, con seis contrafuertes o pilastras de ladrillo adosadas en sus costados longitudinales  con cubierta a doble vertiente. Es perceptible desde la Plaza Mayor y se sitúa en la cota más elevada de la judería, coincidiendo con un tramo de la calle donde se aprecia un palpable ensanchamiento, y por donde discurre la acequia de Sosiles Alto

El 1414 los jurados y el clérigo Juan Salvador Comuel, nieto de su fundador, Gentó Rimoch, solicitan al papa su venia para consagrarla como iglesia bajo la advocación de San Salvador, dotándola con los recursos obtenidos del patrimonio de las cofradías de Cabarim y Talmud-Torah. Sin embargo, la sinagoga –midras ebraice nuncupata– y sus corporaciones filantrópicas seguirán operativas hasta fines del siglo XV.

El cementerio o Fosalet, enclavado en el camino del Saso, a espaldas del castillo, hubo de ser ampliado a causa de la mortandad causada por la Peste Negra. Solo dos años después, en 1350, el Gran Maestre de la Orden, fray Juan Fernández de Heredia, exige restituir las lápidas profanadas, que habían sido desparramadas al pie del castillo.

 

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Autor: Ricardo Vila

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